Los transportistas reiteran su petición al Gobierno de no llevar adelante la equiparación del impuesto del gasoil con el de la gasolina y lanzar ayudas concretas para la renovación del parque de vehículos pesados
Vuelven a sonar las alertas en el transporte por carretera ante una posible amenaza de equiparar el impuesto que graba al diésel con el de la gasolina, sensiblemente más caro, tal y como le solicitan desde Europa.
Aunque desde el gobierno insisten en que cualquier cambio en este sentido se realizaría consultando previamente al sector, lo cierto es que la amenaza nunca ha dejado de estar presente desde ha ce bastantes años.
El diésel un 24,7% mas caro
Para cuantificar lo que supondría esta equiparación fiscal para el transporte de mercancías por carretera, CETM ha sacado la calculadora y ha echado números: partiendo de la situación actual, a día de hoy con un precio del diésel de 1.42 €/litro P.V.P, llenar el depósito de un camión con 1.000 litros supone 1.420 euros.
“Con la equiparación que planea el Gobierno- afirman desde la Confederación de transporte- teniendo en cuenta que Impuesto Especial de Hidrocarburos podría aumentar hasta un 24,72%, llenar un depósito de 1.000 litros supondría 1.533 €, es decir, 113,3 euros más”.
Efecto dominó en toda la economía
En opinión de los transportistas, esta subida no solo afectaría directamente a empresas y autónomos del transporte de mercancías por carretera, sino que “tendría un efecto dominó en toda la economía española, encareciendo productos y servicios para los ciudadanos”.
La CETM entregó en el mes de febrero al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (con ocasión del último globo sonda del ejecutivo en este sentido) un análisis detallado de sus efectos negativos. Entre los principales daños destacan:
- Incremento de costes operativos para el transporte, afectando la viabilidad económica de muchas empresas y autónomos.
- Repercusión en los precios de bienes y servicios, trasladando el aumento a toda la economía (generando inflación).
- Pérdida de competitividad de los productos españoles en los mercados europeos por nuestra condición de país periférico.
- Pérdida de ingresos por la fuga de consumos de las flotas extranjeras: España podría ver reducidos sus ingresos directos e indirectos, ya que estas flotas dejarían de repostar en territorio español y, además, dejarían de parar en áreas fronterizas, zonas de descanso y otros puntos estratégicos donde se generan ingresos por servicios asociados al transporte.
Llamamiento al resto de formaciones políticas
Conscientes de la debilidad del actual ejecutivo que necesitaría el apoyo de otros partidos políticos para poder llevar a cabo esta medida, desde la CETM “solicitan a todas las formaciones que valoren el grave impacto de esta medida y que no acepten su aplicación a cambio de otras contrapartidas”.
Además, critican que por otro lado no se planteen medidas de apoyo al sector, especialmente en un contexto de transición hacia la movilidad sostenible. “El reciente Plan Auto 2030-advierten-solo contempla ayudas para vehículos eléctricos y no se incluye a los vehículos pesados”.
Por el contrario, para CETM las empresas y autónomos del transporte necesitan incentivos que permitan por un lado renovar el parque de camiones, incorporando modelos diésel menos contaminantes con motores Euro de última generación y vehículos con motores que utilicen combustibles renovables. De esta manera les permitiría “mantener la actividad económica del sector mientras se avanza hacia una movilidad más sostenible y eficiente”.



