El gasóleo se ha disparado un 62,3% desde el inicio del conflicto en Irán

Subida diesel

El combustible consumido por el transporte por carretera suma ya 51 céntimos por litro de  incremento antes de impuestos, con España entre los países donde mayor has ido la subida.

El precio del gasóleo de automoción continúa su escalada y agrava la tensión en el sector del transporte por carretera. Según los últimos datos oficiales publicados el 8 de abril por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el carburante ha aumentado un 62,3% desde el pasado 28 de febrero (precio sin impuestos), coincidiendo con el inicio del conflicto en Irán.

En términos absolutos, el incremento alcanza los 51 céntimos por litro en apenas cinco semanas, una subida sin precedentes recientes que vuelve a situar en el centro del debate la aplicación obligatoria de la cláusula de revisión de precios del transporte vinculada al coste del combustible.

Escalada de precios y presión sobre la rentabilidad

El encarecimiento progresivo del gasóleo responde a la creciente inestabilidad en Oriente Medio, un factor que impacta directamente en los costes operativos de las empresas transportistas. Ya en febrero, el precio medio se situaba en 0,7934 €/litro (sin impuestos), lo que suponía un incremento del 32,68% respecto a marzo de 2021 y un 3,23% más que en enero de 2026. A partir de ahí, la escalda fue espectacular, hasta marcar, el pasado 6 de abril un precio medio de 1.318 € litro antes de impuestos

Desde el sector se advierte que esta evolución compromete seriamente la rentabilidad de las operaciones, especialmente en un contexto de contratos cerrados con anterioridad a la subida.

Obligación legal de revisar los precios del transporte

Ante esta situación, las asociaciones empresariales insisten en la necesidad de aplicar de forma estricta las fórmulas de actualización automática del precio del transporte, cuya aplicación es obligatoria por ley.

Estas fórmulas permiten repercutir las variaciones del precio del combustible en las facturas, utilizando como referencia el precio del gasóleo antes de impuestos, tal y como aclaró el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible el pasado 27 de marzo.

Los coeficientes actualmente en vigor (desde el 1 de julio de 2023) son:

  • 0,3 para vehículos de más de 20 toneladas
  • 0,2 para vehículos entre 3,5 y 20 toneladas
  • 0,1 para vehículos de hasta 3,5 toneladas

El ajuste debe aplicarse cuando la variación del precio del gasóleo supere el 5%, salvo que contractualmente se haya fijado un umbral inferior.

Otra vez el efecto pluma/cohete

Por otro lado, el sector ha vuelto a denunciar una vez más la falta de ética y la política de «doble vara de medir» que están aplicando las principales compañías petroleras en nuestro país. Pese al alto el fuego decretado,  el pasado miércoles,  entre Irán y Estados Unidos, que provocó  un desplome inmediato de los precios del petróleo en los mercados internacionales, esta bajada no se reflejó en los surtidores de las gasolineras.

Así, mientras que en los mercados internacionales el barril de Brent registraba este miércoles una de las mayores caídas históricas, desplomándose más de un 13% hasta bajar de la barrera de los 95 dólares, las estaciones de servicio españolas mantuvieron  precios prácticamente idénticos a los del día anterior. Esta falta de reflejo en el surtidor de más de 24 dólares respecto a los máximos desde 119,56 dólares alcanzados hace apenas una semana, vuelve a poner en entredicho la política de precios de las compañias petroleras.

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